Nuestros Graduados: La inspiración de Sandra ha sido abogar por los inmigrantes de primera-generación

Esta historia es parte de la serie Nuestros Graduados en la que compartimos las metas increíbles que están logrando los alumnos que se han graduado de DCP.

Como inmigrante de primera-generación, la jornada de Sandra que comenzó en los campos de Gilroy junto a su familia hasta llegar a la universidad de UC Berkeley no fue facíl. Sin embargo, lograr esta meta es el cumplimiento de un sueño que ella tuvo toda su vida.

Sandra vino de Mexico a los Estados Unidos a la edad de siete años. Sus padres siempre enfatizaron el valor de la educación y la importancia de ser un buen ejemplo, en particular para su hermana menor. Sus padres trabajaban en los campos de Gilroy cosechando cerezas y albaricoques. Sandra trabajó junto con ellos todos los veranos hasta su ultimo año en la Universidad. Sandra recuerda que sus padres siempre le decían que ella iba a necesitar una educación si quería una vida mejor y si quería usar su voz para ayudar a otros.

 

Las ganas y determinación de Sandra la llevaron hasta UC Berkeley donde se graduó en el 2014, cumpliendo uno de los sueños de ella y su familia.

 

“La discriminación que recibí por ser inmigrante e indocumentada hasta la edad de 15… viendo la discriminación basada en no tener un simple documento es deshumanizante”, dice ella. “Son derechos humanos, que la gente no tenga acceso a cosas basicas. Haber crecido como inmigrante en este país me motiva a luchar por mi carrera.”

Desde su graduación de UC Berkeley en el 2014, Sandra ha usado su experiencia y habilidades para contribuír hacia las comunidades quienes ayudaron a formar la persona que ella es hoy. Despues de graduarse, trabajó en DCP donde ayudaba a informar y educar a los padres acerca del proceso universitario y los recursos disponibles para ellos. Tambien trabajó con la organización SIREN donde viajaba por varios condados informando a los inmigrantes acerca de sus derechos; hasta ayudó a fundar un programa para jovenes inmigrantes.

 

Las experiencias Sandra y su familia la inspiran a seguir una carrera como abogada de inmigración. Aquí habla acerca de los derechos para inmigrantes despues de la elección de Donald Trump.

 

Estas experiencias profesionales han preparado a Sandra para su próxima meta professional: ser abogada de inmigración. Siempre le ha interesado la ley y siente que es la mejor forma en la que puede seguir abogando por personas atraves del sistema de la corte.

Mientras se prepara para aplicar para la escuela de leyes, está de regreso en casa, trabajando para la Ciudad de Gilroy. Ella es responsable por operar un centro comunitario en la parte de la ciudad donde creció.

“Cada trabajo que he tenido desde graduarme de la universidad ha sido enfocando en contribuir a la comunidad, en ayudar a las personas a descubrir el poder que tienen, y en abogar por justicia, especialmente para inmigrantes de primera-generación. Trabajar en Gilroy me recuerda cual es la gran meta de mi vida. Y ojala tambien sirva de inspiración para otros en mi comunidad que quieran lograr lo mismo.”

 

Hoy Sandra considera que el personal de DCP le han ofrecido un apoyo muy importante en su vida. Su hermana ha seguido en sus pasos y ahora asiste DCP El Primero High School.